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Un país muy pequeño. Un mundo en miniatura para este principado que se extiende a lo largo del Rin.

¡24 km de largo y 12 km de ancho! Un sello postal, en el centro de Europa. Y con razón... ¡su museo filatélico (y por tanto de sellos postales) es uno de los más famosos del mundo!

Al oeste la frontera con la Suiza materializada por el curso del Rin antes de desembocar en las aguas del lago de Constanza, al este la línea de cresta a una altitud de 2000 m que materializa su frontera con Austria.

Entre estos dos elementos naturales, una pequeña capital, Vaduz, con sus famosos bancos, su pequeño castillo que domina la ciudad y su calle principal. Por último una carretera de montaña que sube fuertemente hacia el valle donde se encuentra Malbun, una aldea formada por chalés salpicados entre bosques y pastos con algunos remontes para pasar un gran fin de semana.

Le Liechtenstein es el único país que puede definirse como enteramente alpino.

Todo es pequeño, todo está limpio, todo es bonito, todo es perfecto.

Nos encontramos en un Principado, como Mónaco, una de las últimas monarquías europeas. Así que es un Príncipe quien gobierna en este pequeño país de cuento de hadas, o tal vez deberíamos decir de cuento de princesas.

Este pequeño país con una historia sorprendentemente agitada, que se independizó en parte gracias a la historia de Francia (sí, sí, pequeños secretos...), y que, tras haberse empobrecido mucho después de la Segunda Guerra Mundial debido a las pérdidas de bienes de la casa principesca en Checoslovaquia, apostó gran parte de su economía en el sector financiero, tuvo éxito en su apuesta y hoy es uno de los países más ricos de Europa. Uno de los más ricos y uno de los más seguros.

AlpAddict en Vaduz
Paisaje de Liechtenstein

Tendrás que visitar la capital, Vaduz, con su Castillo principesco que domina la ciudad en medio de los viñedos. Luego tendrás que abandonar la carretera principal que atraviesa el país en su longitud cerca de la frontera para buscar el castillo de Gutenberg hacia el sur, desde donde podrás disfrutar de un panorama muy bello. Ojo, no esperéis encontrar allí un enlace con la impresión... ¡no lo hay!

Por último, como cualquier país alpino, Liechtenstein tiene sus tesoros escondidos en la altitud. Y está en el lado del valle de Malbun, la única estación de esquí del Principado, a la que tendrás que ascender para encontrarte en medio de bosques y pastos, o de una hermosa capa de nieve en invierno. Recordaremos entonces que este pequeño país está encajado entre Suiza y Austria, los dos países más bellos del arco alpino.

Si estás de paso por aquí, aunque sólo sea por curiosidad o porque te gusta salir de los caminos trillados, ven a descubrir las montañas de Liechtenstein, de donde han salido numerosos campeones de deportes de invierno.

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